Tomate


 

 Su nombre proviene del náhuatl, o azteca, tomatl, y está formado por tomal=gorda y atl=agua. Lo más interesante del tomate no se halla tanto en la palabra en sí misma sino en la etapa europea de su historia. Así como la banana es considerada una flor, el tomate se encuentra clasificado dentro de las frutas –supongo que su sabor dulce lo afirma--; y es en calidad de tal como arriba a Europa, allá por el Siglo XVI. No sólo como fruta, sino además como fruta muy cara por su escasez y, por ende, por su rareza. Es así como lo encontramos en Italia, donde por su condición frutal y por su forma se lo asocia a la manzana y se lo nombra pomodoro, o manzana dorada. Y también en Francia, donde cualquier enamorado aspiraba a regalar a la dama de sus desvelos un pomme d’amour, o sea una manzana de amor.

Juan Manuel, de curioso nomás...



Comentarios

Entradas más populares de este blog

JOHN LENONN Y YOKO ONO

¿Más surrealista que Breton? ¡Vamos!